Me desperté a las 5:30 de la mañana del jueves porque era el mismo día de la inauguración del Mundial y mi plan era ir temprano a la sucursal BBVA de Reforma, agarrar mi pieza y salir corriendo al partido. Para las 6:30 ya estaba parado en Paseo de la Reforma y la cola era considerable: una mujer en la fila me contó que ella llegó a las 5, y al frente había gente que llevaba esperando desde el día anterior. Me apuntaron en una lista improvisada y me dieron el número 190, lo cual sonaba alto, pero como iban a abrir hasta las 8:30 pensé que iba a alcanzar. También pensé que el señor con cara de policía que apuntaba los nombres era empleado del banco, y que esa lista era el orden oficial de atención.
Las dos suposiciones estaban mal. El de la lista no era nadie del banco, era una persona más formada que tomó el control sin que nadie se lo pidiera. No tenía información de precios, de cuántas piezas iban a salir ni de cómo iba a funcionar el procedimiento. La gente alrededor lo justificaba diciendo que era para no amontonarnos, pero al final del día entendí que el motivo verdadero era otro.
A las 8:30 cuando empezaron a pasar las primeras personas el procedimiento iba lentísimo. A las 9:10 todavía no salía nadie con pieza en mano y el rumor que recorría la cola era que los primeros de la fila estaban vendiendo sus lugares antes de entrar. Cuarenta minutos después salió el primero confirmando lo que íbamos a vivir el resto del día: BBVA tenía tres modelos disponibles (CDMX, Guadalajara y Monterrey, faltaba la Triple Sede del Jaguar), una pieza por persona, 3,500 pesos cada una, en una semana donde el spot de plata andaba en 1,400 por onza. Mientras tanto, en Facebook ya había revendedores ofreciendo exactamente esas mismas tres piezas a 5,000 pesos con entrega el mismo día.
Después de casi dos horas viendo cómo avanzaban apenas unas cuantas personas y cómo se me iba la inauguración, el personal de BBVA salió con la mala noticia que ya esperábamos: se acabaron las piezas, no sabían cuándo llegan más, gracias por venir. Las 100 y tantas personas atrás de mí, y todas las que seguían llegando a las 11 de la mañana sin enterarse de lo que había pasado, nos fuimos a casa con las manos vacías.
En el camino entendí el patrón. Si vas a sacar una emisión que llevas meses anunciando, ¿por qué arrancarla el mismo día de la inauguración del Mundial, cuando la mitad del país está pensando en el partido y la otra mitad ni se enteró del lanzamiento? ¿Por qué no publicar antes el precio, el cupo por sucursal, los modelos disponibles? ¿Por qué dejar que más de 200 personas esperen 5 horas si tu inventario solo da para 50? ¿Y quién en este país, salvo un coyote profesional, puede formarse desde un día antes en Reforma sin descuidar trabajo, familia o escuela? Y efectivamente, esa misma tarde Facebook estaba lleno de gente vendiendo, casualmente, las tres mismas piezas que el banco te dejaba comprar. Entonces volví al asunto del señor de la lista al frente de la fila, y caí en que su orden tan estricto no era por nosotros. Era para que nadie le quitara su lugar adelante y pudiera revender después.
Y eso es lo importante: lo que pasó en Reforma es solo el síntoma visible. La sucursal del banco es el último eslabón de una cadena que arranca mucho más arriba, en Banxico y en la Casa de Moneda, en cómo deciden producir, distribuir y comunicar piezas conmemorativas que se supone son patrimonio cultural del país. La pregunta de fondo es por qué la institución que acuña, custodia y debería promover la numismática mexicana opera con tanta opacidad que la única ruta de acceso real para el público acaba siendo el revendedor.
Cuando llegué a casa abrí Facebook y resultó que ese mismo día Casa de Moneda de México había publicado una infografía con los 4 pasos oficiales de su cadena de distribución: acuñación, certificación, distribución a bancos, y la ceca como sello de garantía. Un coleccionista en los comentarios lo resumió mejor que cualquier nota editorial:
"Faltó el último punto... La coyotización." — Coleccionismo Ramirez AGS
Siete likes en pocas horas y cero respuesta de Casa de Moneda. El hilo abajo del post lleva más de 20 comentarios de coleccionistas mexicanos diciéndole a su propia institución, en su cara, lo mismo que ya todos sabemos.
Yo llevo 6 meses tratando de comprar 5 piezas a Banxico y sigo sin comprarlas
Esto no va de monedas raras. Esto va del catálogo público que la propia Casa de Moneda publica en PDF para que el coleccionista solicite cotización.
El 11 de febrero de 2026 mandé un correo a la Oficina de Comercialización Numismática con una lista de 5 productos del catálogo. Pedí cosas razonables, ninguna pieza de alta gama: un marco coleccionador de 5 pesos Independencia y Revolución (página 44 del catálogo), tres billetes 100 Aniversario en estuches de cartón (página 49), la moneda de 20 pesos del 50 Aniversario del Plan Marina (página 36), la de 20 pesos del Quincuagésimo Plan DN-III-E (página 35), y la de 20 pesos del Centenario de la Constitución (página 35). Solo pedí cotización y disponibilidad. Nada de descuentos, nada de trato especial.

El correo que mandé el 11 de febrero de 2026. Lista estándar de catálogo público.
Banxico me contestó el 4 de mayo. Casi tres meses después. La primera respuesta no incluía precios, no incluía disponibilidad, no incluía nada que se pareciera a una cotización real. Solo me pedía: nombre completo, una Constancia de Situación Fiscal con antigüedad menor a 3 meses en PDF, y la lista de productos otra vez (la misma que ya estaba en el hilo).

82 días para esto. Sin un solo precio, sin un solo dato de disponibilidad. Solo más requisitos.
Pídele al lector promedio una Constancia de Situación Fiscal del SAT con antigüedad de menos de 3 meses. Eso filtra automáticamente al estudiante, al jubilado sin RFC vigente, al adulto mayor con declaración antigua, al asalariado que nunca ha tenido que generar ese documento. Filtra a la mayoría de mexicanos que quieren coleccionar una pieza conmemorativa de 400 pesos. Y como el documento vence rápido, si Banxico tarda otros 82 días en el siguiente correo, vuelves a empezar. Es un loop diseñado para que te canses antes de que te cotizen.
Yo todavía no he comprado las 5 piezas. Sigo en el ping-pong.
El negocio del lugar en la fila
Las cuentas del coyote son sencillas. Si tu meta es vender en 5,000 pesos cada moneda y la pieza la sacas a precio BBVA de 3,500, te quedan 1,500 limpios. Le pagas 500 a alguien por hacerte la fila desde las 5 de la mañana y todavía te quedan 1,000 por pieza. Si tienes contacto con un empleado Banxico que la compra a precio interno de 2,071 pesos vía formato oficial (el dato lo cubrimos en este otro artículo), tu margen se vuelve a duplicar. Y si controlas el orden de la fila desde afuera, como pasó en Reforma, ya no necesitas ni siquiera contratar al palo blanco: te formas tú mismo, agarras tu pieza, y de paso te aseguras que nadie más adelante en la fila te quite el negocio.
Carolina Laius lo escribió directo en el muro de Casa de Moneda dos días después:
"Y quién decide dárselas a los coyotes que pagan por que se formen vagabundos en Reforma? Quién les da el pitazo y con quién están coludidos? No han anunciado en redes sociales las monedas de FIFA como han venido diciendo y hoy en día los coyotes ya las comercializan. Son una basura de tienda." — Carolina Laius
Luis Loyola confirmó que la operación pasó sin comunicado oficial:
"Les faltó el último paso de la cadena: Los coyotes. Se rumora que ya hubo filas para las monedas del mundial, pero ni rastro de un comunicado en sus redes." — Luis Loyola
Y ojo, no salió ningún comunicado oficial ese día. Ni de BBVA, ni de Banxico, ni de la Casa de Moneda de México. Cero foto del director cortando el listón, cero datos consolidados de cuántas piezas se vendieron en cada una de las 6 sucursales habilitadas, cero información de cuándo llega el siguiente lote ni de cuándo entran las demás piezas a los otros bancos comerciales prometidos (HSBC, Santander, Banamex, Banorte, Banco Azteca, Banregio, Multiva). Solo silencio mientras la conversación entera migraba a grupos cerrados de Facebook donde la pieza ya tenía precio firme y entrega garantizada.
Los cajeros del banco también juegan
El acaparamiento no empieza con el coyote en la banqueta. Empieza dentro de los bancos. Rigoberto Gonzalez Piña lo escribió en el mismo hilo:
"Los mismos cajeros de los bancos están negando las conmemorativas del mundial de 20 pesos pero las sustraen y las ponen a 50 pesos, y eso que apenas van a empezar a circular." — Rigoberto Gonzalez Piña
Si has tratado de juntar las bimetálicas conmemorativas pidiendo cambio en ventanilla, ya conoces la frase: "no tenemos, todavía no nos llegan, mejor pase otro día". Es mentira operativa. Sí llegan. Solo no llegan al mostrador. El cajero las identifica, las separa, las saca por la puerta de atrás y aparecen en redes informales a 50, 80, 100 pesos cada una, dependiendo de la escasez percibida.
La nota oficial te va a decir que la bimetálica de 20 pesos del Jaguar tiene tiraje de 22 millones. En la práctica, si entre Banxico, los bancos, los cajeros y los coyotes del centro solo el 1 por ciento llega al público común, en la calle hay 220 mil disponibles. Esa cifra empata mucho mejor con lo que ves en intercambios de Facebook que el tiraje oficial.
No hay tienda online. Por eso pasa todo lo anterior
El comentario más útil del hilo viene de Rigoberto otra vez:
"Hay resistencia de la Casa de Moneda a hacer ventas por la red, como lo hace la Royal Mint, lo que daría oportunidad de adquirir piezas a los coleccionistas del interior del país." — Rigoberto Gonzalez Piña
Si entras a The Royal Mint del Reino Unido puedes ver el stock en tiempo real, comprar con tarjeta, recibir en tu casa por mensajería. Si entras a la United States Mint puedes hacer lo mismo y además entrar a un sistema de lottery cuando la demanda supera al stock. Si entras a cmm.gob.mx puedes descargar catálogos en PDF, llenar formularios, esperar 82 días por una respuesta que pide tu Constancia de Situación Fiscal, esperar otros 82 días por la siguiente, y eventualmente no comprar nada. Es lo que llevo haciendo desde febrero.
Eddy Schlie, otro comentario del hilo, lo cerró así:
"En provincia es aún más frustrante porque nunca llegan a circular ciertas monedas de supuesto uso corriente. Todo acaparado." — Eddy Schlie
Las 6 sucursales BBVA que abrieron el 11 de junio están 4 en CDMX, 1 en Guadalajara y 1 en San Pedro Garza García. Si vives en Mérida, Querétaro, Aguascalientes, Hermosillo, Veracruz, Tijuana o Cuernavaca, tu única opción real para juntar el set Mundial 2026 es pagarle al revendedor que sí envía por paquetería a todo el país. La distribución oficial te excluye por geografía.
Esto no es nuevo. Pasó con las dinosaurios
El Mundial 2026 es el caso más visible, pero el patrón ya estaba documentado. Rigoberto otra vez:
"La colección de medallas de plata de dinosaurios se agotó muy rápido y apareció a un costo tres veces mayor entre los revendedores." — Rigoberto Gonzalez Piña
Distribución limitada, agotamiento rápido, aparición casi inmediata en mercado paralelo a 3x el precio oficial. Mismo guion en una serie editorial distinta.
Y Nacho VM puso el contraste histórico que más duele:
"Las monedas de plata del mundial México 86 las vendieron hasta en los puestos de periódicos. Salía una cada determinados días. Y AHORA NINGÚN PINCHE BANCO LAS TIENE. solo los revendedores." — Nacho VM
En 1986 las plata del Mundial México se distribuían en puestos de periódicos. En 2026 las tienen solo los coyotes. La distribución institucional empeoró en 40 años, no mejoró. Eso no se arregla solo con buenas intenciones. Se arregla con tienda online, calendario público con 60 días de anticipación, lottery cuando la demanda supera el stock, distribución por mensajería certificada a todo el país y auditoría pública de la venta interna a empleados Banxico. Nada de eso es ciencia espacial. Está implementado en Royal Mint, US Mint, Casa de Moneda de España y Argentina. La Casa de Moneda de México lleva 480 años acuñando piezas y todavía no opera un e-commerce. No es incapacidad técnica. Es decisión.
Lo que te toca a ti
Si fuiste a una de las 6 sucursales BBVA el 11 o el 12 de junio, cuéntanos en el foro qué pasó: a qué hora llegaste, en qué lugar de la fila quedaste, si alcanzaste pieza, a qué precio te la dieron, qué sedes había disponibles. Estamos juntando el calendario real de distribución, sucursal por sucursal, porque ni Banxico ni BBVA ni Casa de Moneda quisieron publicarlo.
Si tienes documentado un correo con la Oficina de Comercialización Numismática, también compártelo. Yo llevo el mío de febrero. Si lo cruzamos con los de otros coleccionistas se ve más claro el patrón de tiempos de respuesta y de requisitos. La opacidad institucional pierde fuerza cuando la documentación pública aumenta.
Y si un día decides pagarle 4 mil pesos a un revendedor por una pieza que oficialmente cuesta 3,500, piénsalo dos veces. El premium del coyote vive porque hay demanda dispuesta a pagarlo. Si la demanda se rompe, el modelo se rompe. Y mientras tanto, la presión sobre Casa de Moneda para abrir tienda online no se va a sentir.
Aviso editorial: Los comentarios citados se tomaron tal cual fueron firmados por sus autores en la página pública de Casa de Moneda de México en Facebook. Los correos con la Oficina de Comercialización Numismática son comunicación entre un ciudadano y una institución pública, sin información personal de terceros. El reporte de la fila Torre BBVA del 12 de junio de 2026 es testimonio de primera mano. Si eres autor de alguno de los comentarios citados y prefieres que se anonimice, escríbenos al foro y lo ajustamos.
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